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Viaja en temporada baja
El consejo más simple es quizás el que te permitirá conseguir hoteles aún más baratos de lo normal. Por lo general las temporadas de viaje se dividen en tres: Alta, baja y media.

La temporada alta tiende a ser vacaciones de verano (Junio-Agosto) y de invierno (Diciembre-Enero). La temporada baja por lo general está acompañadas del peor clima pero también son las más baratas para viajar sin embargo, la mejor temporada para viajar es la media que suele ser primavera y otoño.

La temporada media es quizás la más aconsejable viajar tanto para conseguir los precios más baratos como poder disfrutar de los destinos con el mejor clima y evitar multitudes.

Revisa los días festivos
Después de la temporada es muy importante que revises si durante tu viaje no hay días festivos o fines de semana largos.

El ejemplo más común seria la Semana Santa, aunque técnicamente es temporada media, y sería una temporada de viaje ideal, es también la temporada donde más personas viajan, en algunos destinos incluso más que durante el verano.

La Semana Santa es un evento internacional así que te recomiendo revisar cada destino al que vas a viajar si tu viaje coincide con alguna festividad, una rápida búsqueda en Google con palabras como «días festivos en París» o «días festivos en Japón», será más que suficiente.

Si tienes la mala suerte de que coincide entonces intenta cambiar el itinerario o fechas de viaje para evitar los precios altos en los hoteles.

Reserva con anticipación
El consejo de reservar con anticipación es quizás el segundo consejo para conseguir hoteles baratos más común que se suele dar pero creo que pocas personas entienden el porqué.

A diferencia de los boletos de avión, el precio de los hoteles no cambia drásticamente con la anticipación que lo reserves, de hecho los precios ya están establecidos por temporada y desde hace mucho tiempo atrás, sin embargo, reservar con anticipación te brinda la oportunidad de tener más opciones de dónde elegir.

Los hoteles que primero se van a agotar serán siempre los buenos, bonitos y baratos. Al final del día te quedarás con los hoteles que quizás se salgan de tu presupuesto.

Así que ya lo sabes, si quieres conseguir un hotel barato que se ajuste a tu presupuesto y preferencias entonces reserva con mucha anticipación.

Viaja de domingo a miércoles.
Los hoteles saben que, con excepción de los viajeros de negocios, la mayoría de las personas realizan sus viajes de Jueves a Domingo, pues es más sencillo poder tomarse uno o dos días de la oficina para aprovechar el fin de semana y el domingo regresar a casa para estar el lunes temprano en el trabajo. Por esta razón los precios de los hoteles varía en gran medida entre un fin de semana y la mitad de la semana.

Si es posible mover tus días de viaje intenta que sean de domingo a miércoles, estos días encontrarás los precios de los hoteles más baratos.

Evita hospedarte en el centro de la ciudad
Sé que es muy tentador estar cerca de toda la acción pero también esto hace que hospedarse en el centro de la ciudad o cerca de las atracciones turísticas incremente el precio de los hoteles considerablemente.

Así que si realmente lo que buscas es conseguir un hotel barato lo primero que vas a tener que sacrificar es ubicación.

Busca ciudades cercanas
El crecimiento del turismo ha hecho que en muchas ciudades encontrar hoteles baratos realmente sea un problema, pues incluso los hoteles que se encuentran en las orillas de la ciudad se han vuelto muy caros, pero en ocasiones esto más que un problema puede llegar a ser una bendición disfrazada.

Si hospedarte en cierta ciudad es realmente caro puedes considerar hospedarte en otra ciudad cercana, este consejo es principalmente útil en Europa donde el transporte público es sumamente eficiente.

Ten tus prioridades claras
Si de reducir costos se trata entonces es necesario que seas consciente que en ocasiones tendrás que hacer ciertos sacrificios de comodidad por ahorrar un poco.

Los hoteles baratos no siempre contarán con todas las comodidades cómo por ejemplo, algunos no tienen aire acondicionado, la cama está dura, el baño es pequeño, no tiene ventanas, las toallas parecen papel, no incluye desayuno, cobran el WiFi, etc. Es muy importante que desde un inicio tengas claro que si estás dispuesto a sacrificar y que no.

En mi caso el tamaño del baño no es importante pero siempre elijo que tenga aire acondicionado. Puedo tolerar dormir en cualquier espacio siempre y cuando la habitación esté lo suficientemente fría.

Determinar esto quizás no te ayudará a encontrar hoteles baratos pero en definitiva te hará encontrar un hotel que se ajuste a tu presupuesto y preferencias.

Revisa todos los costos ocultos.
Antes de dar click al botón de reservar y dejarte llevar por el súper precio que aparece en la pantalla asegúrate de leer la letra pequeña para ver si no existen costos escondidos.